Enclavado
en la parte central de la Cordillera Penibética, el macizo de Sierra
Nevada constituye la más extensa de las áreas montañosas
ibéricas dotadas de unidad estructural propia. Denominada por los
árabes de la Edad Media como "Sierra del Sol", alberga
no sólo una de las floras mas valiosas de todo el continente europeo,
sino que además esconde un rico patrimonio cultural e histórico
acumulado durante siglos. Tartesos, visigodos, romanos,... han dejado
su huella en la región alpujarreña, al sur del macizo, si
bien el más importante legado cultural procede de la civilización
musulmana de la que aún se conservan, por ejemplo, sofisticadas
técnicas de regadío. Esta enorme fortaleza natural sirvió
de refugio a los moriscos hasta que, después de numerosas rebeliones
y alzamientos, fueron expulsados a mediados del siglo XVI tras la sublevación
de Aben-Humeya.
Sierra Nevada ocupa una considerable superficie de las provincias de Granada
y Almería. Con una extensión de 169.239 ha el Parque Natural
incluye más de 60 municipios de las comarcas naturales de el Marquesado
del Zenete, el Valle de Lecrín, la Sierra Nevada poniente, la cuenca
del Río Nacimiento y, por último, la Alpujarra, la de mayor
extensión y que fuera el último reducto morisco en e l Reino
de Granada.
El Pico del Mulhacén con sus 3.481 m es la cumbre más alta
de la Península Ibérica. Pero existen además más
de 20 picos que sobrepasan los 3.000 m y que son sólo superados
en el resto de Europa por los Alpes. Como restos de antiguas glaciaciones
existen numerosas lagunas así como un especial modelado de aristas,
circos glaciares y valles en artesas.
Las
principales comunidades vegetales que se distribuyen en este macizo montañoso
son los encinares, bosques caducifolios de castaños y melojos,
pinares de alta montaña y el piornal en cotas más altas.En
los «cascajares», acumulaciones de piedras sueltas, y en los
«borreguiles», pastizales de alta montaña propios de
suelos húmedos, se localizan la mayoría de las más
de 60 especies que de manera exclusiva crecen en Sierra Nevada. Es obligada,
pues, la visita al Jardín Botánico de La Cortijuela en la
proximidad del Cerro del Trevenque donde se muestran más de un
centenar de especies de la flora del Parque.
También, y aunque casi siempre
desapercibidos, existen animales invertebrados que son exclusivos de este
macizo entre los que se encuentran más de 20 especies de mariposas.
La sierra proporciona cobijo a numerosas especies de pequeñas aves,
un buen número de rapaces y a diversas especies de mamíferos
entre las que destaca la cabra montés, que pastan en los borreguiles
de alta montaña.
La agricultura es el principal recurso
de la sierra; cereales, vid y olivo son los cultivos más extendidos.
En los valles más protegidos y mejor regados abundan los cerezos,
manzanos, nogales y avellanos. También existen magníficos
castañares, adaptados y naturalizados desde el siglo XVI, que ocupan
las cabeceras más húmedas de arroyos y barrancos.
En la localidad de Lanjarón
se encuentra una fábrica embotelladora de aguas minerales, la primera
en su género en España, así como un balneario donde
se puede disfrutar de las propiedades medicinales de estas aguas. En Pampaneira
y otros pueblos del Barranco de Poqueira existen talleres de artesanía
textil donde se fabrican alfombras, mantas, cortinas,...La apicultura
es una actividad de gran auge en Sierra Nevada y concretamente en la Alpujarra.
A 1.476 m de altura se encuentra el pueblo de Trevelez, donde se pueden
degustar sus famosos y excelentes jamones.
En la cuenca del río Monachil
se halla un complejo turístico en torno a la estación de
esquí.
Otras actividades que pueden practicarse en Sierra Nevada son el senderismo,
montañismo,...
Existen además diversos refugios como «El Ubeire» (Fiñana)
y «El Cerecillo» (Laujar de Andarax).
El Parque Natural de la Sierra de
Huétor está situado entre los 1.100 y los 1.900 m. de altitud.
Ocupa una superficie de 12.428 Ha. con un conjunto de sierras donde alternan
importantes elevaciones montañosas, estrechos barrancos, tajos,
calares y arroyos, que forman un relieve muy complejo debido a la naturaleza
caliza del terreno. Esto junto con la abundante vegetación configura
un espacio de bellos paisajes. Ello junto con su cercanía a la
ciudad de Granada hacen de este Parque un enclave tradicional de esparcimiento
de los granadinos.
Las diferentes altitudes y las variaciones
de humedad y temperatura determinan la existencia de numerosas especies
vegetales y animales.
El bosque está formado en su mayor parte por pinares, algunos naturales,
pero la mayoría de repoblación. Quedan sin embargo grandes
manchas de encinares así como, en menor cuantía, algunos
quejigales y bosquetes de roble y arce.
Entre la variada fauna destacan: la
cabra montés y el jabalí, como grandes mamíferos,
el zorro, la gineta, la comadreja, la garduña y el gato montés
como carnívoros, así como conejos, topillos, tejones y lirón
careto. Entre las rapaces destacan el águila real, el azor, el
búho real, gavilán, águila calzada, mochuelos y cárabos.
La naturaleza caliza de estas sierras
hace que surjan numerosas formaciones kársticas, como las numerosas
cuevas entra la que destaca la "Cueva del Agua", de fama nacional.
También existen abundantes nacimientos de agua como la famosa "Fuente
Grande" de Aldácar que por la acequia de "Aynadamar"
llevaba el agua al Albaicín en tiempos de los árabes. En
el Parque nacen además los ríos Darro y Fardes.
Los principales recursos de esta zona
ligados al Parque son la madera, la caza, la recogida de setas, la apicultura
y el aprovechamiento ganadero. Pero el principal recurso es el uso recreativo
del monte, siendo visitado el Parque por numeroso público sobre
todo los fines de semana.
El
Parque Natural Sierra de Baza, se encuentra situado en la zona norte de
Granada entre dos extensas planicies; la Hoya de Guadix-Granada y a los
Llanos del Marquesado.
El Parque está recorrido por
numerosas sendas que nos dan la oportunidad de contemplar su bello paisaje
al recorrerlas. Las alturas de sus cimas se sitúan entre los 1.200
m y 2.200 m. La partes más elevadas corresponden a rocas calizas
muy erosionadas con pendientes muy escarpadas y sólo pobladas por
una vegetación de plantas de pequeño tamaño, adaptadas
al fuerte viento y las bajas temperaturas. Este hábitat solitario
debido al difícil acceso, resulta idoneo para las grandes rapaces
que lo utilizan como lugar de descanso y cría (azor, el águila
perdicera, el águila real o el búho real). En los restos
conservados de bosque mediterráneo son abundantes los pequeños
mamíferos como la garduña, el gato montés o el tejón.
Se
han encontrado restos del Paleolítico en el monte Jabalcón,
donde las cuevas rupestres testimonian los asentamientos del hombre primitivo.
El principal resto arqueológico de la zona corresponde a la «Dama
de Baza», escultura ibérica del siglo IV a.c. Los restos
de la Vía Augusta son asimismo importantes al corresponder a la
calzada que comunicaba la Bética con Roma.
La ciudad de Baza ejerció un papel fronterizo de gran importancia
en la época árabe, del a que se conservan algunos monumentos
de gran interés como la colegiata de la Catedral, construida sobre
una antigua mezquita. Los baños árabes de la judería
del siglo XI han sido restaurados recientemente.
El Parque Natural se halla incluido
en su totalidad en el término municipal de Castril, al norte de
la provincia de Granada. Está recorrido por el río del mismo
nombre, el río Castril, en cuyas aguas habita la nutria y la trucha
común. Existen además numerosos manantiales en esta zona.
La principal característica
de la Sierra de Castril es su espectacular relieve formado a través
de los siglos por la acción de las aguas corrientes. Son abundantes
las simas, grutas y galerías, como la Cueva de Don Fernando, la
de mayor profundidad y longitud de Granada, con numerosas galerías
y salas de incomparable belleza.
En las cumbres más altas destaca
entre la vegetación el pino salgareño. Este árbol,
que puede alcanzar los 40 m de altura, resiste muy bien las bajas temperaturas
y los fríos vientos invernales.
La Sierra de Castril cuenta con una
variada fauna, desde mariposas exclusivas de la Península Ibérica
hasta grandes mamíferos como la cabra montés. El buitre
leonado, el halcón peregrino y el alimoche nidifican en la paredes
calizas, mientras que en los bosques de encinas y pinos lo hacen otras
rapaces como las águilas real, culebrera o calzada.
De entre la gastronomía local,
sencilla y carente de artificios, además de las chuletas de cordero
y los variados platos que tienen en la trucha su esencial componente,
el viajero a su paso por estas tierras no debe dejar de probar embutidos
como el relleno, la morcilla o el blanquillo, y la amplia repostería
(tortas de chicharros, roscos de vino, floretas, tortas de manteca, ...).
Además de su sierra y de su
río, bien merece una visita la localidad de Castril. Encaramado
en la falda de su peña, es éste un pueblo de pronunciadas
calles y sencillas casas apiñadas donde el sabor de lo serrano
es su más noble seña de identidad.